domingo, 9 de octubre de 2011

CRAZY, STUPID, LOVE. Ésta no es la típica comedia romántica ¡bien!


CRAZY, STUPID, LOVE. País: USA. Año: 2011. Duración: 118 min. Dirección: Glenn Ficarra y John Requa. Intérpretes: Steve Carell, Ryan Gosling, Julianne Moore, Emma Stone, Marisa Tomei, Kevin Bacon, Josh Groban, Analeigh Tipton, John Carroll Lynch, Joey King. Guión: Dan Fogelman. Producción: Steve Carell y Denise Di Novi. Fotografía: Andrew Dunn. Música: Christophe Beck y Nick Urata. Montaje: Lee Haxall. Diseño de producción: William Arnold. Vestuario: Dayna Pink. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Género: Comedia. Estreno en USA: 29 Julio 2011. Estreno en España: 7 Octubre 2011.
Agradezco enormemente una comedia romántica que no se adapte al esquema clásico de 'chico conoce chica, rompen y terminan felicísimos juntos otra vez'. Crazy, Stupid, Love más que una comedia romántica es una comedia, ni más ni menos. Pero una comedia que habla de amor en el sentido más amplio de la palabra, englobando al desamor, al amor platónico, al amor de pareja, el amor familiar o al sexo sin amor, encarnado en uno de los mejores personajes de la película, el del casanova castigador y maestro de infelices que interpreta admirablemente Ryan Gosling (Blue Valentine, Lars y una chica de verdad, y en breve lo veremos en Los Idus de Marzo y Drive).
El otro gran protagonista es Steve Carell (Noche loca, Como la vida misma, Vírgen a los 40), uno de esos actores que tiene la facilidad de caer bien y de hacer gracia sin necesidad de mover un solo músculo, como Ben Stiller, al que me recuerda muchísimo incluso físicamente. Carell es un marido y  padre de familia cuya esposa (Julianne Moore) pide el divorcio después de 25 años de matrimonio tras engañarle con un compañero de trabajo (Kevin Bacon),  sin ahorrarle ningún detalle de su infidelidad. Pero esto no es más que el principio, porque a partir de ahí el triste engañado se deja guiar por un metrosexual conquistador, al que conoce en un bar de copas (Gosling), para reconvertir su vida en la de un machoman más. Todo esto está contado con mucha gracia y más clase, no hay que olvidar que el guionista es Dan Fogelman, que viene de la Factoría Pixar. Las situaciones pasan de dramáticas a hilarantes en pocos minutos y los personajes secundarios conforman un grupo tan rico como variopinto, que ofrece subtramas tan divertidas o más que la principal.
Los giros de guión, las sorpresas, un par de secuencias memorables y uno de los mejores repartos corales que recuerdo en mucho tiempo hacen de Crazy, Stupid, Love (loco, estúpido, amor) una recomendación fantástica para ver una y otra vez, siempre que te apetezca levantar el ánimo.


miércoles, 5 de octubre de 2011

PRESENTADO EL CARTEL DEL SEFF'11, OBRA DE FERNANDO COLOMO

El popular director madrileño se suma ya a Bigas Luna, Carlos Saura o Peter Greenaway, otros autores del cartel anunciador del Sevilla Festival de Cine Europeo en anteriores ediciones.
El 'cineasta de la Movida' se licenció en Arquitectura antes de pasar por la Escuela de Cine, pero además es todo un "pintor ocasional", como se reconoce con modestia. Precisamente, estos días rueda fuera de España su última película 'La banda Picasso', y como dice estar sumergido en la obra del genial pintor malagueño ha querido trasladar  su universo al cartel del Festival realizando "un dibujo de un solo trazo en una yuxtaposición de planos que crean una imagen subyacente de un proyector". Todo ello sin olvidarse de los colores y la luz, a su entender, más representativos de Sevilla.
Fernando Colomo, autor de títulos tan emblemáticos para la comedia española como Tigres de Papel (1977), ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? (1978), La vida alegre (1987) o Al sur de Granada (2002),  estará además presente en esta edición del Festival de Sevilla con el pase de su película La línea del cielo (1983), rodada con bajo presupuesto durante cinco semanas en la ciudad de Nueva York. La proyección está incluida en un homenaje de realizadores europeos a la ciudad de los rascacielos para conmemorar el décimo aniversario del 11-S.

domingo, 2 de octubre de 2011

SOMEWHERE. El hastío y la fama


SOMEWHERE. País: USA. Año: 2010. Duración: 97 min. Dirección y guión: Sofia Coppola. Intérpretes: Stephen Dorff, Elle Fanning, Michelle Monaghan, Laura Chiatti, Chris Pontius, Benicio del Toro, Amanda Anka, Ellie Kemper. Producción: G. Mac Brown, Roman Coppola y Sofia Coppola. Fotografía: Harris Savides. Música: Phoenix. Montaje: Sarah Flack. Diseño de producción: Anne Ross. Vestuario: Stacey Battat. Distribuidora: Vértigo Films. Género: Drama. Estreno en USA: 22 Diciembre 2010. Estreno en España: 30 Septiembre 2011.
Después de un tropiezo considerable con su anterior película, la superficial María Antonietta (2006), Sofia Coppola vuelve al cine que más éxito le ha dado: el que reflexiona sobre el aislamiento y el hastío. Ya apuntaba estas cuestiones en su ópera prima, Las Vírgenes Suicidas (2000) y la desarrolló hasta el límite en la magnífica Lost in Traslation (2003), donde la insatisfacción de los protagonistas convivían con el caótico paisaje urbano de la ciudad de Tokio.
En Somewhere también incide en el vacío y en la soledad, pero esta vez el protagonista es un supuesto triunfador, un actor de Hollywood perdido en los  excesos, el lujo y la fama, incapaz de tomar las riendas de su vida, y que entre rodaje y rodaje mata el tiempo alojado en el decadente y mítico hotel Chateau Marmont de Hollywood. Stephen Dorff (Sangre y Vino, Blade) da vida a este anodino individuo que sólo parece despertar cuando le visita su hija preadolescente, una luminosa y natural Elle Fanning (Super 8), auténtica revolución de la película.
Sin lugar a dudas, la relación padre-hija es el motor de la historia. También los momentos que ambos comparten son los mejores de un filme que no es desdeñable pero que deja bastante que desear. La directora pretende imponer su sello autoral en cada plano y peca de explícita. La estructura circular de la película resulta demasiado obvia: empieza con un plano fijo en el que el protagonista conduce a toda velocidad su cochazo dando vueltas a un desértico circuito, sin encontrar salida alguna. Y el final, no lo cuento, pero es tan previsible...
Los momentos en los que se retrata la superficialidad del star system hollywoodense, con las desmotivadas promociones, los posados forzados o las patéticas entregas de premios, hacen que el espectador entienda mejor el estado de ánimo del protagonista, pero no es suficiente para que nos identifiquemos o sintamos cariño por él, como ocurría con el actor venido a menos que tan sabiamente interpretó Bill Murray en Lost in Traslation.


EL FESTIVAL DE SEVILLA RENDIRÁ HOMENAJE A RAFAEL AZCONA EN SU INAUGURACIÓN


En la sesión inaugural de esta edición, el 4 de noviembre, se estrenará la película Los muertos no se tocan, nene de José Luis García Sánchez, con guión de David Trueba, que adapta la novela corta del mismo título escrita por Rafael Azcona en 1956.
García Sánchez es, seguramente, el director más apropiado para dirigir una obra literaria del guionista logroñés. Junto a él trabajó en una docena de películas para cine y televisión. En la gran pantalla: La Corte del Faraón (1985), El Vuelo de la Paloma (1989), Tirano Banderas (1993), Suspiros de España (y Portugal) (1994), Adiós con el Corazón (1999), La Marcha Verde (2001), Franky Banderas (2003), María Querida (2004) y Esperpentos (2008). Todas ellas, en parte o en solitario, con guión de Azcona.
Azcona solía decir que escribía guiones de cine porque le resultaba más fácil que escribir novelas, pero alguna que otra salió de su gran ingenio. Con la adaptación de Los muertos no se tocan, nene se completa la trilogía de novelas del guionista fallecido en 2008 que han sido llevadas a la pantalla grande. La primera fue El Pisito (1959) a la que siguió El Cochecito (1960), ambas dirigidas por Marco Ferreri.
Como en vida del guionista fue imposible cerrar esta trilogía cinematográfica, García Sánchez ha decidido filmar Los muertos no se tocan, nene siguiendo parecidos criterios de planificación e imagen de aquellos dos títulos míticos dirigidos por Ferreri. Lo más significativo es que ha empleado el blanco y negro para contar esta nueva comedia del absurdo costumbrista, que protagoniza un reparto coral en el que destacan: Álex Angulo, Mariola Fuentes, María Galiana, Carlos Álvarez-Novoa, Carlos Iglesias, Blanca Romero y Javier Godino. Además, el dibujante Antonio Mingote se ha sumado al tributo a Azcona realizando el cartel de la película.
Por otra parte, aprovechando la presencia en Sevilla del José Luis García Sánchez, el Festival y el CICUS han organizado los días 2, 3 y 4 de noviembre, un curso en la Universidad sobre 'La literatura de Valle-Inclán en la obra de García Sánchez'. Tanto la novela como el teatro del célebre escritor gallego han servido de inspiración frecuentemente al director salmantino, la última que trasladó a la pantalla fue Esperpentos (2008), también con guión de Azcona y estrenada ya después de su fallecimiento.

LOS TRES MOSQUETEROS. Dumas en la era 3D


LOS TRES MOSQUETEROS. Título original: The three musketeers. Países: Alemania, Francia, Reino Unido y USA. Año: 2011. Duración: 110 min. Dirección: Paul W.S. Anderson. Intérpretes: Logan Lerman, Orlando Bloom, Ray Stevenson, Matthew Macfadyen, Luke Evans, Milla Jovovich, Juno Temple,Christoph Waltz, Mads Mikkelsen, Til Schweiger, Gabriella Wilde. Guión: Alex Litvak y Andrew Davies, basado en los personajes creados por Alejandro Dumas. Producción: Paul W. S. Anderson, Jeremy Bolt y Robert Kulzer. Fotografía: Glen MacPherson. Música: Paul Haslinger. Montaje: Alexander Berner. Diseño de producción: Paul D. Austerberry. Vestuario: Pierre-Yves Gayraud. Distribuidora: Aurum. Género: Aventuras, Acción. Estreno en Alemania: 1 Septiembre 2011. Estreno en España: 30 Septiembre 2011.
Nunca me ha interesado lo más mínimo el cine de Paul W.S. Anderson (Aliens Vs Predator, Resident Avil), el director de esta aventura desenfrenada en 3D inspirada remotamente en el clásico de Alejandro Dumas. Pero esta vez, a pesar de las mil licencias que se permite en pos del espectáculo, debo reconocer que me ha parecido un digno y divertido entretenimiento.
Los puristas se echarán las manos a la cabeza cuando vean a la perversa Milady de Winter (Milla  Jovovich) correr como una posesa con sus faldones y sus tirabuzones haciendo mil piruetas para esquivar balas, o cuando aparezca sobre el cielo de París un inmenso dirigible en pleno siglo XVII, que es cuando se supone que se ambienta esta trama de intrigas palaciegas. Ya desde el inicio, la película alardea de la estética del videojuego, es su manera de presentar sus credenciales para que nadie se sienta engañado. No hay que olvidar que el director es uno de sus máximos impulsores en la gran pantalla. Así, desde el prólogo, con la presentación de los personajes, hasta la batalla final, la película apuesta por la acción y la desmesura, ideal para ver en tres dimensiones y consumiendo un buen cubo de palomitas.
Cine espectáculo del siglo XXI con una historia que bebe de la literatura francesa del siglo XIX y retrata una trama enmarcada en el siglo XVII. Sí, un galimatías pero con gracia. Y con un reparto muy agradecido de caras que nos suenan pero que no son demasiado conocidas, salvo Orlando Bloom (El señor de los anillos, Piratas del Caribe), Milla Jovovich (Resident Evil, Lucky Trouble, la película más taquillera del año en Rusia y con la que el próximo Festival de Sevilla abrirá la sección Europa Junior) y Christoph Waltz (Malditos Bastardos y la inminente Carnage, de Polanski), curiosamente los más famosos son los malos de la película. Los mosqueteros, Matthew MacFadyen, Ray Stevenson y Luke Evans, y el aprendiz D'Artagnan, Logan Lerman, son nombres a recordar pero aún no consolidados en la industria de Hollywood.